Una impactante situación de inseguridad sacudió a Barrio Parque, uno de los sectores más exclusivos de la Ciudad de Buenos Aires. En la madrugada del viernes, una banda integrada por siete ciudadanos chilenos, un colombiano y un venezolano ingresó a la residencia de Carolina “Pampita” Ardohain y perpetró un audaz robo que mantuvo en vilo a la zona.
Robo a Pampita: así se llevaban la caja fuerte de la casa
Según la investigación, los delincuentes accedieron por la parte trasera de la vivienda y permanecieron en su interior durante casi cinco horas. Lo hicieron con total tranquilidad, equipados con guantes y capuchas que les permitieron ocultar sus identidades mientras recorrían cada rincón de la casa. Tras revisar el lugar, lograron cargar una caja fuerte y retirarse sin ser detectados en ese momento.
Los primeros avances de la pesquisa dejaron al descubierto un dato alarmante: tres de los integrantes chilenos habían ingresado de manera clandestina al país. Pero lo más grave fue la confirmación de que uno de ellos tenía pedido de captura internacional por el asesinato de un carabinero en Chile, lo que encendió todas las alarmas en la Justicia argentina.
El accionar coordinado de la policía y el uso de cámaras de seguridad fueron claves para reconstruir el recorrido de la banda. Con un seguimiento punto a punto, se pudo identificar a los sospechosos y, en menos de 48 horas, se logró detenerlos. El venezolano involucrado fue capturado mientras conducía el vehículo en el que se trasladaba la caja fuerte sustraída de la casa de la modelo.
El caso generó fuerte repercusión no solo por tratarse de la vivienda de una figura pública de la talla de Pampita, sino también por el nivel de organización del grupo delictivo y la peligrosidad de algunos de sus miembros. Ahora, la investigación continúa para determinar si existieron cómplices locales y qué destino pensaban darle a los bienes robados.
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