En Avellaneda, una familia que durante casi tres décadas vivió y trabajó en el mismo barrio enfrenta una dramática situación: hace 150 días fueron desalojados de su vivienda tras no poder afrontar el pago del alquiler. Gastón y Mariela, junto a sus padres mayores y varios animales domésticos, duermen desde entonces en un auto estacionado cerca de su antiguo hogar.
DE TENER UN LOCAL A VIVIR EN UN AUTO: "NO TENEMOS DONDE IR"
martes 18 de agosto de 2026 - 14:15
Mariela relaó que intentaron mantener su actividad laboral hasta último momento: "Trabajamos hasta el último día; los clientes se tuvieron que ir cuando llegó el desalojo". El rubro textil al que se dedicaban fue uno de los más golpeados por la crisis económica y la importación masiva. A pesar de buscar alternativas laborales y habitacionales, las exigencias para alquilar —garantías propietarias o seguros— les impidieron acceder a una nueva vivienda.
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