El distanciamiento de Brooklyn Beckham, hijo mayor de David y Victoria Beckham, con su familia tras su relación con Nicola Peltz ha generado debate sobre los desafíos que enfrentan quienes no cuentan con la aprobación familiar para sus parejas. En Polémica en el Bar los panelistas compartieron experiencias personales similares, destacando cómo la falta de aceptación puede llevar a rupturas profundas e incluso al alejamiento definitivo.
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Según se relató, Brooklyn publicó en Instagram que su familia era "controladora" y filtraba mentiras a la prensa para perjudicarlo a él y a su esposa. Esta situación fue comparada con casos locales como el de los Caniggia o los Nara, donde las tensiones familiares también provocaron distancias prolongadas.
Alex, en pareja con Melody Luz y padre junto a ella de Venecia, realizó un descargo en Instagram en el que se solidarizó con Brooklyn: “Muchos vieron lo que está pasando con Brooklyn Beckham, la familia no acepta a su mujer. Se genera silencio, tensiones y distancia. Y aunque parezca una historia lejana, famosa, millonaria, a mí me pasó lo mismo”.
Además, describió el momento en que su familia le dio la espalda: “Cuando uno se enamora de verdad, espera acompañamiento, no guerra familiar. Pero a veces la familia no banca a la persona que elegís. Y ahí te ponen entre la espada y la pared, o ellos o tu pareja".
“En mi caso esa decisión tuvo un precio altísimo, me echaron de casa con mi mujer embarazada, de nuestra hija, Venecia, a punto de nacer. Y desde ese momento no volví a tener contacto con mi madre nunca más. Ni nunca más la voy a tener”, señaló de manera tajante que el vínculo con Mariana Nannis se quebró definitivamente en ese momento.
El panel analizó además el rol de suegros y suegras en estos conflictos, señalando tanto actitudes tóxicas como celos o competencia, así como errores protocolarios al recibir a nuevos integrantes. Se concluyó que priorizar el bienestar del hijo o hija suele ser lo más inteligente.
En definitiva, las historias compartidas reflejan cómo las diferencias generacionales y culturales pueden afectar profundamente los vínculos familiares cuando se trata de aceptar nuevas parejas.
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