Dos exempleadas que cumplían funciones en sus residencias de República Dominicana y Bahamas acusaron Julio Iglesias de agresión sexual tras una investigación periodística de tres años. La fiscalía española ya investiga el caso, que generó un fuerte impacto mediático y social.
FUERTES DENUNCIAS CONTRA JULIO IGLESIAS DE DOS EXEMPLEADAS
Las personas en cuestión describieron situaciones de aislamiento, control y un clima laboral tenso atravesado por reiterados episodios de abuso, agresiones sexuales tanto en las propiedades que el artista tiene en el Caribe como en Europa.
Una de las mujeres, identificada en la investigación con el nombre ficticio Rebeca, relató que Iglesias la hacía ir a su habitación después de terminar su jornada laboral. El testimonio es estremecedor: allí la sometía a penetraciones vaginales y anales con los dedos, bofetadas y vejaciones físicas y verbales sin su consentimiento.
“Me usaba casi todas las noches. Me sentía como un objeto, como una esclava”, dijo en la entrevista que brindó a elDiario.es y Univision. También aseguró que muchos de esos episodios ocurrían con la presencia de otra empleada que tenía un cargo jerárquico superior.
La otra denunciante, Laura —también de nombre ficticio—, contó que el artista la besó y le tocó los pechos sin su consentimiento. “Estábamos en la playa y él se acercaba y me tocaba los pezones”, indicó, y a su vez destacó que un hecho similar ocurrió también en la piscina de la villa de Punta Cana.
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