domingo 26 de agosto de 2018
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Su mochila de oxígeno no le impidió bailar y Milagros brilló en el escenario

Tiene 11 años y es de Racedo. Padece atresia de esófago y precisa el artefacto para respirar. De la mano del folclore pudo cumplir un sueño. La Pequeña nena guerrera ya tuvo 42 operaciones y su familia confía en que pueda mejorar su calidad de vida

Milagros Martínez cumplió 11 años el 1º de agosto y además de festejar un nuevo aniversario de su natalicio, a diario celebra la vida. Acompañada de su seres queridos, el miércoles bailó frente a una multitud en el Teatro 3 de Febrero con el grupo de danzas folclóricas Presagios de mi Tierra, en el que participaba hasta que los médicos sugirieron que no exigiera tanto su cuerpo, ya que necesita subir de peso para que le puedan hacer una nueva intervención quirúrgica para mejorar su calidad de vida.

La nena, que vive en General Racedo, nació con atresia de esófago, una malformación congénita por la que el esófago no se desarrolla apropiadamente y provoca un trastorno del aparato digestivo. Ya la operaron 42 veces –la primera fue a los tres meses de edad– y su familia está esperanzada en que una próxima cirugía podrá liberarla definitivamente de la sonda gástrica por la que está obligada a alimentarse con una leche especial y abandonar por fin su mochila de oxígeno, a la que actualmente está conectada de forma permanente para poder respirar, ya que también padece una fibrosis pulmonar como consecuencia de su misma dolencia.

Dispuesta a cumplir sus sueños, Milagros no permite que estos artefactos con los que debe convivir limiten sus actividades, y gracias a su voluntad, sus ganas y su empeño, brilló en el escenario en la última edición de la Noche de los Nuestros y emocionó a los presentes. Participó con el grupo en el que bailan sus hermanos mayores, Ayrton, de 17 años, y Tiziana de 12. "Cuando van a ensayar ella los sigue. Antes también bailaba pero ahora no puede", contó a UNO Soledad Verdún, su mamá, y explicó: "La profesora vio que tenía tantas ganas de volver a bailar y se le ocurrió la idea de darle un Lugar en algo que pudiera hacer.

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Esa noche interpretaron el tema de Manuelita la Tortuga, de María Elena Walsh, pero cantada en vivo en versión de cueca cuyana". Soledad, que con su oficio de costurera se ocupa de confeccionar y coser las prendas de todo el elenco, fue la encargada de hacer un traje para la pequeña, con caparazón y todo, y además de forrar la mochila de oxígeno emulando la valija del personaje que, según la historia que cuenta la canción que acompañó a generaciones de niños, vivía en Pehuajó pero un día se marchó. "Para Mili todo era felicidad esa noche. Ella no siente vergüenza de salir al escenario.

Estaba muy contenta, estaba en lo de ella", acotó con orgullo la joven madre, quien por otra parte adelantó que a principios de septiembre tiene un nuevo turno en el hospital Garraham, en Buenos Aires, donde tendrá un nuevo control: "Ahora sigue igual, continúa conectada las 24 horas a la mochila de oxígeno y no puede alimentarse por boca y lo hace por sonda, pero le aumentaron la cantidad de leche que debe tomar; por suerte sigue subiendo de peso y está mejor de los pulmones, que es lo que esperan los médicos para que esté más fuerte y poder operarla", sostuvo. Por su parte Natividad Aldana, la profesora del grupo Presagios De Mi Tierra, indicó a UNO: "Mili viene siempre a los ensayos y obviamente ella siempre quiso bailar.

Junto con otras integrantes del grupo encontramos la forma de que ella pueda estar en el escenario con su mochila y su bomba de alimentación. Era algo que le debíamos". "Ensayamos en San Benito pero además de la gente del lugar y de Colonia Avellaneda, van chicos de varias localidades, como Villa Urquiza, Sauce Montrull, están ellos de Racedo y además hay muchas personas de Paraná que forman parte del ballet, que ya cumplió 9 años", señaló Natividad, quien confió que al ver a Milagros en el escenario no pudo contener las lágrimas: "Me lloré todo. Fue muy emocionante ese momento y me sigo emocionado cada vez que lo recuerdo". Asimismo, mencionó que sobre las tablas se lucieron 36 niños menores de 14 años, junto con otros 30 jóvenes y adultos, entre los que estaban el hermano de Milagros, Ayrton, que en numerosas ocasiones fue distinguido por su desempeño en el folclore y hace poco más de un mes viajó a Colombia con la delegación que viajó representando a la Argentina en el Festival Uniendo Razas, formando parte de la Compañía Entrerriana de Malambo y mostrando en un fraternal intercambio cultural las virtudes de las tradiciones nacionales.

La profesora comentó además que en un primer momento la participación de la nena iba a ser una sorpresa, pero con tantas ansias terminaron por compartir la idea de que ella interpretara a la tortuga Manuelita: "Se lo conté a los chicos y Mili tenía que ensayar. No nos pudimos aguantar y terminamos contándoles todo a sus papás y al resto de los padres", relató con simpatía, y señaló que enseguida adhirieron y colaboraron todos. Sobre la noche en el Teatro, rememoró: "Pensamos que ella iba a estar nerviosa, pero estuvimos más nerviosos los demás. Para Milagros fue natural salir a bailar, disfrutó mucho de esta gran noche, y fue una más". Ante tanto entusiasmo, le prometieron que a fin de año, cuando hagan la muestra del grupo, nuevamente podrá bailar. "Vamos a buscar la forma de que ella pueda seguir estando en el escenario, con el resto de los chicos, pero sin exigirse tanto", contó por último Natividad, feliz de haber llevado adelante esta loable iniciativa.

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