lunes 02 de noviembre de 2015
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Se dieron un beso en la mejilla y sus vacaciones se convirtieron en una pesadilla

Las mujeres presentaron una demanda civil en contra de la ciudad y del oficial Harrison. Los documentos judiciales decían que el tribunal desestimó el caso penal en contra de ellas "con prejuicio", lo que significa que la policía no puede presentar cargos otra vez por el mismo incidente.

Lo que comenzó como un beso dentro de una tienda de comestibles en unas vacaciones en la isla llevó a Courtney Wilson y Taylor Guerrero a la cárcel y a quedar atrapadas lejos de casa, sin dinero, durante meses, dicen ellas.

Se suponía que iban a ser unas vacaciones relajantes en el lugar que se sentía como el lugar más cercano al paraíso... Hawáii. Las mujeres, ambas de veintitantos años, han estado saliendo juntas durante dos años y querían un descanso de sus rutinas diarias en Los Ángeles.

Entonces vino el beso en una tienda Foodland en Honolulu.

"Estábamos tomadas de la mano y yo le estaba besando la mejilla", dijo Guerrero. "Simplemente estábamos felices de estar aquí", añadió Wilson. "Solo estábamos haciendo tonterías", añadió Guerrero.

Ellas fueron interrumpidas por los gritos y vieron a dos personas... uno era un hombre con uniforme.

"Ellos nos llamaron y nos dijeron básicamente que no podíamos hacer eso. Hagan eso en otro lugar", dijo Wilson. Ella dijo que pensó que solamente eran un par de tipos al azar y maleducados. Así que las mujeres fueron a comprar sus bocadillos.

Un llamado a la policía tras otro

Pero cuando pasaron a la caja, el hombre en uniforme, el policía Bobby Harrison que estaba fuera de servicio, las siguió.
Él nos dijo que iba a buscar al gerente y que iba a firmar una infracción para que no se nos permitiera entrar en ningún establecimiento Foodland debido a nuestra conducta. Así que, puesto que nos sentimos confundidas en cuanto a qué había sido exactamente lo habíamos hecho y cómo lo habíamos hecho, solo llamé personalmente a la policía", dijo Wilson.

CNN ha llamado para obtener comentarios del oficial Harrison.

Después de que Wilson llamó al 911 y dijo que un oficial la estaba acosando, la situación se intensificó, dijo. Wilson dijo que ella trató de salir a fin de encontrar la dirección de la tienda para dársela a la policía, pero el Oficial Harrison la agarró y no la soltaba.
Entonces su novia trató de intervenir y se colocó entre los dos. Mientras ella hablaba al 911, Wilson dijo que ella trató de salir y entonces el oficial Harrison la agarró y luego empujó a su novia. "Él no la soltaba", dijo Guerrero.

Intercambio de puñetazos

Entonces Guerrero se cayó y se golpeó la cabeza en el mostrador, dijo Wilson. Después de eso siguió una pelea. Guerrero dijo que el oficial le pegó en la cara cuando ella trató de empujarlo para que se alejara de su novia.

Ellas también se propinaron entre sí mientras pateaban y empujaban a Harrison, golpeándolo en la cara, dijeron Wilson y Guerrero. Los anteojos de él se quebraron. Todo terminó con las dos mujeres con esposas de abrazaderas de plástico y un empleado que las mantuvo tranquilas.

Cuando la policía que ellas habían llamado llegó al lugar, los oficiales arrestaron a Wilson y a Guerrero acusándolas de haber asaltado a un oficial, dijeron las mujeres.

Ellas pasaron dos días en el cárcel y gastaron todo el dinero de sus vacaciones para pagar la fianza, dijeron. Les dijeron que tenían que presentarse cada 15 días con el funcionario de fianzas hasta la fecha de su audiencia inicial.

Atrapadas sin dinero

Pero sin dinero, se vieron obligadas a quedarse en Hawáii. Wilson y Guerrero encontraron un amigo de un miembro de la familia que las recibió durante un tiempo, luego un desconocido que conocieron hizo lo mismo pero, eventualmente, terminaron en las calles hasta que encontraron empleos temporales.

Ahora se están quedando con compañeros de trabajo a quienes apenas conocen, dijeron. "Esto ha sido sumamente difícil, pero son muchas las buenas personas que nos han ayudado", dijo Wilson. Cinco meses después de haber sido arrestadas, ellas son libres para marcharse.

Las mujeres presentaron una demanda civil en contra de la ciudad y del oficial Harrison. Los documentos judiciales decían que el tribunal desestimó el caso penal en contra de ellas "con prejuicio", lo que significa que la policía no puede presentar cargos otra vez por el mismo incidente.

Oficial "en servicio completo"

El departamento de policía ha respondido a la demanda civil en una declaración. "El departamento de policía de Honolulu ha abierto una investigación interna en base a las acusaciones de la demanda. El oficial tiene 26 años de servicio. El oficial actualmente está en servicio completo", decía.

Las mujeres dicen que puede haber existido un video de vigilancia del incidente, pero que les dijeron que las cintas desaparecieron. CNN contactó a la tienda para solicitar sus comentarios, pero no han respondido.

Wilson y Guerrero finalmente tienen lo suficiente para comprar sus pasajes y salir de Hawáii. Nunca pensaron que estarían tan felices de poder salir del lugar que alguna vez consideraron el paraíso.

Fuente: Diario Uno

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