martes 17 de noviembre de 2015
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Se salvó del atentado, pero la apuñalaron en Mendoza

“Después del ataque que sufrí quiero irme para siempre”, manifestó la francesa que fue apuñalada en la plaza Independencia el mismo día de los ataques en París. 

Anabel Jaqueline Bordet (26) es francesa y está internada en la sala 3 del Hospital Central luego de haber sido atacada y recibir una puñalada, el sábado a la medianoche, en la plaza Independencia. Allí vende artesanías junto con su pareja, Juan Marcelo González (33), con quien tiene una hija de un año.

Anabel reside en Mendoza desde hace un año y medio y la grave situación por la que está atravesando le tocó vivirla el mismo día en que sus compatriotas en París sufrían uno de los peores ataques terroristas que padeció Europa a manos de extremistas del Estado Islámico que costó la vida a 129 personas.

Ella no está ajena a esto y lo sufre enormemente. Como si no fuera bastante, se le agrega lo que le tocó vivir en forma personal el sábado pasado cuando estaba con su marido y la pequeña en la plaza vendiendo artesanías.

De acuerdo con lo que relató a Diario UNO su pareja, de repente vieron correr a un grupo de personas quienes al llegar casi al lado de ellos –Juan Marcelo estaba con la nena en brazos– arrojaron un bolso. Detrás de ellos corría otra mujer, que era la propietaria, y tras levantarlo  decidieron junto con Anabel seguirlos para atraparlos. Dentro del grupo de asaltantes había dos mujeres –una rubia, gorda, y otra morena–, quienes al ver que las estaban siguiendo enfrentaron a Anabel tomándola primero a golpes de puño mientras la tenían sujetada del brazo izquierdo. Los hematomas que tiene son un claro testimonio de la violencia con la cual la agarraron. Luego le aplicó una picana eléctrica y al comprobar que ésta no le hacía efecto, sacó una navaja con la cual le dio un puntazo en la ingle. 

La joven madre pese a estar sangrando trató de agarrar a la mujer corriendo atrás suyo, dejando rastros de sangre por doquier, pero finalmente la herida la hizo retroceder.  

Su marido estaba imposibilitado de defenderla porque tenía a la chiquita en brazos y se desesperó al ver que la ropa de su mujer estaba impregnada de sangre, según contó a Diario UNO en el hospital donde la estaba cuidando.

Cuando todo había pasado llegó la policía, que se encargó de pedir una ambulancia para trasladar a Anabel al Hospital Central, donde los médicos la recibieron en la guardia y evaluaron inmediatamente su cuadro clínico, por lo que decidieron operarla sin perder tiempo. La operación fue exitosa y desde ese momento Anabel está en la sala 3.

Este lunes a la tarde, al recordar el episodio vivido lo calificó de “terrible”, máxime porque “nunca esperé que una mujer le hiciera algo de tal gravedad a otra”.

La joven, que habla un perfecto español, dio sus primeros pasos del posoperatorio para ir a higienizarse. Le cuesta caminar porque le colocaron un drenaje. Luego volvió a sentarse en la cama. Contó que su familia en Francia aún no sabe lo que le sucedió y dijo que tiene la necesidad urgente de que desde el Consulado de Francia le solucionen el problema del pasaporte. 

“Afortunadamente estoy bien, me atienden de primera y espero que el jueves me den el alta”. Al despedirse dijo que  está muy asustada: “Quiero irme de Mendoza después de lo que me pasó y no volver más”.

►"Todo pasó tan rápido que no pude socorrer a Anabel, porque además tenía en mis brazos a la nena. Estaba desesperado” (Juan Marcelo González, pareja de Anabel).
 
Por Catherina Gibilaro
cgibilaro@diariouno.net.ar

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