sábado 03 de enero de 2015
afondo

Que los chicos estén de vacaciones no significa la extinción de las reglas

Por Pablo Barraza
El autor es parte de Hémera, Centro de Estudios del Estrés y la Ansiedad (Buenos Aires)

Llegaron las vacaciones tan ansiadas por todos los niños. Para muchos hogares representa una buena oportunidad para alejarse del estrés del año, aunque para otros representa un momento del año sin reglas, sin límites y un gran descontrol. Pero esto no tiene por qué ser así. Es importante saber que las vacaciones también forman parte del desarrollo emocional y social de los niños, y que en ellas es fundamental el descanso y fomentar conductas saludables de modo de cuando llegue el “temido regreso a las aulas” lo puedan hacer de la mejor manera.

Tiempo de descanso
Que nuestros hijos estén de vacaciones no implica que hayan perdido vigencia las reglas existentes, si bien algunas como la hora de ir a dormir, la cantidad de horas frente a la TV/PC o la hora de despertarse pueden flexibilizarse, otras que fijan tareas y responsabilidades deben mantenerse.

La mayoría de los quehaceres de la casa poco saben de vacaciones, con lo cual es preciso hacerlas y una buena ocasión para redistribuir algunas de ellas nos la brinda este momento del año donde los chicos disponen de mayor tiempo libre.

Asignarles tareas simples, como tender su cama, poner la mesa, etcétera, fomentan la autonomía del niño de manera que los prepara para ir adquiriendo cierta independencia de sus padres. Es importante que las tareas estén dentro de las posibilidades de cada niño, de acuerdo a su edad. La idea es festejar sus logros y evitar que se frustren con tareas complicadas, de esta forma también favorecemos su autoestima.

Es un gran momento para acercarlos a la lectura, la cual les ayudará a aumentar su vocabulario y les permitirá desarrollar la imaginación, de la misma manera que fomentará un hábito que le será de utilidad para toda su vida. Para poder hacerlo, debemos tener en cuenta que el texto sea a la medida de sus capacidades y en lo posible, que participe el niño de su elección, de modo que no lo tome como si fuese un texto escolar.

Podemos también compartir juegos de mesa con ellos. Estos incrementan el intercambio afectivo con los otros con quienes juegan, les enseña a respetar reglas y turnos, a ganar y a perder. Estos conocimientos forman parte el desarrollo de las normas sociales y el respeto por el otro.

Si estamos planeando visitar algún punto turístico es crucial escuchar las opiniones de ellos de manera que se sientan importantes. El hecho de saber que sus opiniones son escuchadas y tenidas en cuenta fomenta el desarrollo de su autoestima y el sentimiento positivo hacia ellos mismos.

Generarles actividades a los niños para estas vacaciones siempre es una buena opción, siempre con cuidado de no caer en excesos para que las vacaciones sean diversión, pero también un tiempo de descanso y no unas ajetreadas jornadas cargadas de actividades similares a las habituales del año lectivo.

Y lo más importante es que valoremos todo el tiempo que podamos pasar con los niños. El compartir diversas actividades nos acerca, fortalece nuestro vínculo con ellos, los hace sentirse importantes, queridos. Por eso, aprovechemos para disfrutar juntos de esta maravillosa e irrepetible etapa de su vida que es la niñez.

Dejanos tu comentario

¿Te lo perdiste? Encontrá todo lo que pasó en América