sábado 27 de agosto de 2016
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Se separan porque no los reciben en el mismo hogar de ancianos

Una pareja de jubilados alemanes tuvo que dejar el sitio donde vivía y ser llevada a un geriátrico. Pero sus familiares se vieron obligados a ubicarlos en residencias separadas porque en ninguna había lugar para ambos.

Wolf y Anita Gottschalk están casados desde hace 62 años. Se conocieron cuando eran adolescentes y vivían en el mismo complejo de departamentos en Dusseldorf, Alemania. Se enamoraron y se casaron en 1954, luego de lo cual se trasladaron a vivir a Canadá, con la idea de encontrar un mejor futuro para ellos y los hijos que vendrían.

En el continente americano, la pareja pudo construir su familia. Tuvieron tres hijos, dos mujeres y un hombre, y fueron felices e inseparables. Hasta ahora. Con 83 y 81 años respectivamente, Wolf y Anita tuvieron que dejar su casa e irse a vivir a un hogar de ancianos. Sin embargo, sus familiares se vieron obligados a acomodarlos en residencias separadas, porque en ninguna había espacio para los dos.

Frustrada e impotente por lo que le ha ocurrido a sus abuelos, Ashley Bartyik dio a conocer la situación a través de Facebook, donde publicó una tierna fotografía que se ha hecho viral. En la imagen se puede ver cómo Wolf y Anita se secan las lágrimas al despedirse, porque a pesar de que se ven todos los días, el momento de la separación es muy duro para ambos. "Es la foto más triste que he tomado", afirmó Ashley al "Daily Mail".

"Ellos lloran cada vez que se ven y es desgarrador", agregó. Por su parte, Bill Gottschalk, el único hijo de la pareja, dijo estar muy preocupado por el impacto emocional que esta separación tendrá en sus padres. "Ellos necesitan su tiempo juntos. Si alguno de los dos muere estando separados, será devastador", aseguró.

Fraser Health Authority, la entidad pública canadiense que se encarga de proveer servicios de atención médica a las diferentes comunidades, aseguró que está al tanto del problema que afecta a Wolf y Anita. No obstante, no han logrado solucionarlo, ya que no se han abierto nuevos cupos en ninguna de las residencias.

Pero la familia insiste en que necesitan una respuesta rápida, sobre todo porque Wolf está en las etapas iniciales de demencia y, además, recientemente fue diagnosticado con linfoma. "Su demencia crece día a día, pero sus recuerdos de mi abuela no se han desvanecido todavía (...) Sin embargo, tenemos miedo de que si viven mucho tiempo más separados, él ya no lo recuerde más", concluyó Ashley, quien renunció a su trabajo para trasladar todos los día a Anita hasta donde está Wolf, y así aliviar al menos un poco la tristeza de esta pareja.

Fuente: Diario Uno

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