jueves 26 de enero de 2017
San Rafael

Dos policías se vistieron de héroes y revivieron a un bebé que se había electrocutado

La auxiliar Verónica Grana y su compañero David Aguilar salvaron la vida de un nene que sufrió una descarga en su casa. Mientras lo trasladaban al hospital, la mujer le practicó RCP y logró revivirlo.

El destino le jugó una buena pasada a un bebé de un año y medio que se electrocutó en su casa de San Rafael, en Mendoza. Camino al hospital de esa ciudad, sus padres se encontraron con un móvil de la policía, cuyos efectivos completaron el traslado, al tiempo que en el camino uno de ellos pudo salvarle la vida.

El chiquito recibió una descarga eléctrica cuando gateaba en su vivienda y pasó por arriba de un alargue que se conectaba a un lavarropas. Allí se quedó "pegado" durante unos segundos hasta que su papá lo levantó.

Los padres se desesperaron al ver que el chiquito no tenía signos vitales y se subieron a su auto. Y a toda velocidad, partieron rumbo al hospital Schestakow. En el cruce de Balloffet y Quintana, se encontraron con un móvil policial que los empezó a seguir porque los policías se dieron cuenta de la emergencia.

El conductor del patrullero se puso a la par del automóvil y el padre del chico detuvo la marcha. La mujer comenzó a los gritos a pedir ayuda porque su bebé no reaccionaba.

Ante el cuadro desesperante, la auxiliar Verónica Grana (31), de la Compañía Motorizada, le dijo a la mamá del chico que lo subiera el patrullero para acelerar el trayecto hacia el hospital.

"Estaba sin signos vitales, con los ojitos en blanco y no respondía a los primeros estímulos", recordó la mujer policía, quien junto a su compañero David Aguilar (27) iba a enfrentar una situación difícil para salvarle la vida al bebé.

Verónica, madre de dos bebas, inició el trabajo de RCP ante la mirada atenta de la madre, que no podía contener su angustia. El trabajo de resucitación se inició en el cruce de Florida y Balloffet y en unas 10 cuadras, cerca de Los Sauces y Pedro Vargas, el bebé empezó a reaccionar.

"Abrió los ojos pero no lloraba", dijo Verónica. Es así que al rato, a unas 10 cuadras del hospital en Alberdi y Las Heras, el chiquito rompió en llanto. "Le dije a la madre que lo dejara llorar hasta que llegáramos al hospital, donde lo recibieron los médicos", recordó Verónica.

"Mi compañera sabía lo que tenía que hacer", dijo David y agregó que "gracias a Dios el chiquito pudo salvarse y quedó internado al menos 72 horas".

Ambos efectivos consideraron que el hecho vivido fue una desgracia con suerte. "Ibamos patrullando la zona cuando nos encontramos con esta emergencia, que gracias a Dios pudimos resolver", señaló el policía.

Lo cierto es que por la tarde, los policías volvieron al Schestakow y se encontraron con el papá del chiquito, quien les contó lo que había sucedido en la vivienda y les agradeció haberle salvado la vida a su hijito.

"Sin capacitación no hubiéramos podido resucitar al nene", dijeron ambos y Verónica agregó que "me salió el instinto de policía y de mamá para ayudar a ese niño".

Fuente: UNO San Rafael

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