domingo 04 de enero de 2015
afondo

Lo picó una garrapata y su vida cambió para siempre

David Ostrovsky sufre una extraña enfermedad y gracias a la solidaridad de la gente puede tratarse regularmente en Estados Unidos.

La historia parece insólita, sin embargo, es uno de esos casos que podría ocurrirle a cualquiera. Estar de viaje, salir a hacer deporte y que te pique un bicho. Hasta ahí nada extraño, salvo que ese insignificante animal sea un tipo en su especie que habita en los ciervos y cuya picadura puede generar síntomas parecidos a la esclerosis múltiple.

Esto es lo que le sucedió a David, un joven cuya vida dio un giro de noventa grados. Pasó de tener las típicas preocupaciones cotidianas a prácticamente no poder caminar y perder la capacidad del habla.

Con todos los pronósticos en contra, médicos que lo diagnosticaron mal, que le decían que todo estaba dentro de su "cabeza", no bajó los brazos. Convencido de que este no era su destino, se dedicó a investigar por su cuenta. Contactó a especialistas y laboratorios de los Estados Unidos hasta que finalmente dio con su enfermedad. Una garrapata, un insignificante bicho, le había contagiado la enfermedad de "Lyme", un tipo de infección bacteriana que se disemina y que si no es tratada de manera urgente, puede provocar la parálisis corporal.

Hoy David pelea cada día junto a su novia, su perra Fiona y el apoyo de la gente, que realiza contribuciones y se contacta a través de su página de Facebook. Esto le permite poder viajar a los Estados Unidos para continuar con su tratamiento. Asegura que la enfermedad tiene cura y está decidido a ir tras ella.

- ¿Cómo era tu vida antes de contraer la enfermedad?
Me estaba por recibir en Sistemas, trabajaba en una empresa que me encantaba, estaba de novio y hacía un montón de deportes. Corría, andaba en bici, natación, paddle y hacía lo que considero la mejor inversión en la vida: viajar. Fuese otro país o la esquina, durmiendo en un súper hotel o un hostel o durmiendo en una estación de tren como hice en Bolivia, lo hacía. Todo viaje es increíble, es una inversión, no un gasto.

- Hacés un viaje a Estados Unidos y ese viaje te cambia la vida para siempre
Estaba enamorado, había conocido a una chica de Estados Unidos mientras estudiaba en Argentina y cuando se vuelve, me invita a ir allá. Voy solo por dos semanas, y la verdad es que no quería dejar de hacer ejercicio. Salí a correr a media hora de Manhattan, no era un lugar rarísimo, era Nueva Jersey...me acuerdo patente el día que, después de la primer semana, me empiezo a sentir pésimo. De un día para el otro empiezo a dormir 12 horas por día, a tener dolores de cabeza que duraban días, fiebre, no sabíamos que era.

- Decidís ir al médico...
A la semana vuelvo a la Argentina, voy al médico y empiezan años de clínicos, neurólogos, psiquiatras, cualquier especialidad que te imagines para ver qué era lo que pasaba...Yo pasé de ser una persona súper activa, con laburo, con la facu, a mil... Y de repente, doy libre en la facu porque no puedo ir, lo mismo que el gimnasio al mediodía o salir a correr y empiezo mientras trabajo a quedarme dormido y pensar: dormí 8, 9 horas... ¿qué pasa? Todos los exámenes médicos daban perfectos. No sabíamos qué era. Un médico me dice una frase que me quedó grabada: "está todo en tu cabeza, David, estás inventando todo". Me decían que estaba deprimido y yo pensaba: ¿de qué? Si tengo la dicha de estar vivo. De repente me quedo sin habla y me diagnostican trastorno de ansiedad generalizado, no sabía qué hacer, acepto que me den drogas psiquiátricas y ahí empecé a empeorar mucho más rápido y termino en una clínica internado. Pulsión lumbar, tomografías, parecía un conejillo de indias y hasta discusiones de los médicos delante de mí; que si era una esclerosis, una bacteria, un virus y lo más seguro para ellos era esclerosis múltiple.

- Imagino que cuando te diagnosticaron esclerosis múltiple habrás pensado que así no podía terminar la historia
Siempre lo digo, soy taurino, soy jodido, no me cerraba, era hiperactivo, pleno, y de repente en días, terminar así. Hubo todo un proceso de sentirse mal, pedir ayuda. Pensaba: "esto a mí no me cierra". De hecho, desde antes yo había empezado a notar los síntomas. Como trabajo en sistemas, me hice un excel bien obsesivo: qué medicación tenía, qué estudio me hacía, cuánta rehabilitación, iba mirando todo. Y ya casi sin caminar ni hablar, me dan el alta con ese diagnóstico, con tratamiento para bajar mi sistema inmune, que en teoría, se estaba autoatacando. Hacía rehabilitación, tomaba la medicación, hacía todo lo que me pedían, pero no mejoraba... ¡como que Messi entrene y juegue peor!

- ¿Cómo llegás a descubrir lo que tenés?
Un día ya podía estar parado, estaba en el baño, me caigo al piso y no pude levantarme. Me dicen que era otro brote, que con rehabilitación al mes iba a estar igual que antes de ese episodio, me dan más medicación para bajar el sistema inmune. Y el médico, con sus mil diplomas, me mira y dice: "No tengo idea qué es esto". Y ahí dije basta. No tenía ni fuerzas para llorar, agarré mi excel, revisé todos los estudios e iba viendo: es un cáncer...no, es sida...no y así leía en internet y descubrí que además de la Wikipedia, hay universidades online, bibliotecas, y encuentro la enfermedad de Lyme, que decía que la transmiten las garrapatas de ciervo. Es endémico en Estados Unidos, Europa, Canadá, imita la esclerósis múltiple pero el tratamiento es el opuesto porque es una bacteria. El pronóstico es recuperarse al cien por ciento.

- Tiene cura. ¿Cómo hacemos para ayudarte y que estás haciendo vos para curarte?
Estaba con andador, hablando lentísimo, no se me entendía. Quise por años tratarme en Argentina, pero la enfermedad no existe acá, así que contacte un médico en Estados Unidos. Me dijo que fuera, pero no conseguía quién me acompañe. Para ir solo no estaba, pero Christian... ¿quién más que yo quiere recuperar su vida? Se me ocurre hacer la página en Facebook y la gente empezó a ayudarme para ir por primera vez solo. Volví, y ese lunes me mudé solo porque ya tenía 30 años y estaba viviendo con mis padres.

- ¿Que aprendiste con todo esto que te está pasando?
Que la solidaridad es algo increíble, yo estoy cada vez mejor, voy y vengo a Estados Unidos lo más posible, ya trabajo de nuevo, adopté a Fiona, tengo novia, el andador se convirtió en un bastón. Todo lo demás lo dejé en un taxi.

-Las personas nos solemos hacer problema por un montón de cosas pero te escucho a vos y sacás una fuerza...
Me han escrito mucho en la página. La creé con dos objetivos, juntar los 100.000 dólares para recuperarme del todo y lo bueno es que voy juntando de a poco...la gente ve cómo ayuda esos 5 o 20 pesos, todo suma y se va convirtiendo en esto. Me acuerdo que estaba en Estados Unidos sin plata, recuperando la voz, ¡no tenía un mango! Y de repente alguien dona 20 dólares, eran de Córdoba...y yo pensaba: ¡me están ayudando a recuperar la voz! El otro objetivo es que a nadie más le pase esta pesadilla; respondo lo más rápido posible, me escribe gente que necesita ayuda y no sabe qué hacer... Les digo que no soy médico, aún no estoy recuperado del todo pero invierto tiempo en ayudar a todos los que puedo. Me escribe gente de todo el mundo. Hasta hubo un médico que me veía que tuvo un paciente que volvió de Estados Unidos con síntomas parecídos. Le recomendé qué test hacer, qué método... le dio positivo, se empezó a tratar y se evitó todo esto.

Si querés colaborar con David podés hacerlo a través de su página en Facebook.

 

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