miércoles 07 de enero de 2015
afondo

Leche para todos

El mundo lácteo va cambiando, y aumenta el abanico de las ofertas. Las bebidas vegetales forman parte de esta alternativa que ya no sólo se encuentra en establecimientos especializados de productos naturales.

El mundo de las leches va cambiando, y aumenta el abanico de las ofertas. Las bebidas vegetales forman parte de esta alternativa que ya no sólo se encuentra en establecimientos especializados de productos naturales. Las grandes superficies ya tienen su rincón para ellas. Y no son pocas. Por una parte, las que provienen de cereales, como el arroz, la avena, la espelta o la quinoa. De frutos secos, como las almendras o las avellanas. Y de legumbres como la soja. También del coco.

Sus posibilidades culinarias pueden equiparse a la de la leche animal. Pueden tomarse solas, con café, cereales, cacao. Usarse como ingredientes de purés, cremas, batidos, bechamel, salsas diversas, en flanes, creps o repostería en general. Son una buena alternativa ante trastornos intestinales, alergias o intolerancia a la lactosa. O sencillamente se toman porque apetece. Porque aun siendo de sabor suave, el paladar las degusta y sientan bien. Son fáciles de asimilar y digerir. Y además son una fuente importante de vitaminas del grupo B, aunque no haya vitamina B12, que se presenta casi exclusivamente en alimentos de origen animal. Tienen también un considerable contenido en potasio, y la relación sodio/potasio es muy buena.

La de soja es tal vez la más extendida y popular de las bebidas vegetales. Puede ser una alternativa para personas con colesterol y presión sanguínea elevada o diabetes. Aunque algunas personas pueden notar que les cuesta asimilar fácilmente esta bebida porque no digieren muy bien las legumbres. En cambio, la de arroz es muy ligera, casi aguada y de muy fácil digestión. Eso sí, tiene poco sabor. Así que si busca una bebida consistente y densa, no deje de probar la de avena. Además, entre los cereales es la más completa por sus cualidades energéticas y nutritivas. Su alto contenido en fibra fortalece el sistema digestivo y ayuda a disminuir el colesterol y los ácidos biliares del intestino. Si su opción son los frutos secos, tanto la de almendras como la de avellanas son muy recomendables para adolescentes, así como para las personas convalecientes. Si quiere algo más exótico, no deje de probar la de coco o la de quinoa, que con su alto contenido en litio favorece los procesos de control de los estados depresivos. Y si no, la de chufa, una bebida clásica energética y rica en minerales y vitaminas C y E. Por alternativas a la leche, no queda.

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