martes 06 de enero de 2015
ovacion

“Gael me cambió la vida y el alma”

 El volante Matías García habló de su hijo, quien le da mucha felicidad. El volante, que rescindió su contrato con Oriente Petrolero, dijo: “Entiendo que tengo que buscar otro rumbo”. Video.

 Gustavo Privitera
Privitera.gustavo@diariouno.net.ar

Su hijo lo puede. A Matías García (31) se le transforma la cara cuando está junto a su bebé Gael. “Gael me cambió la vida y el alma”, dijo Matías. Cuando nació el bebé hace ya casi un año, le programaron la cesárea para el 16 de enero. Es decir que el hijo del volante de Oriente Petrolero de Bolivia (rescindió su contrato allí) cumplirá 1 año en los próximos días.

Matías García, hijo de Guillermo (nació en Mendoza) y María (es oriunda de Córdoba) tuvo su único heredero junto a su esposa Romina González (es una abogada rosarina que suele cocinarle unos ricos tacos) en Santa Cruz de la Sierra. Allí tuvo una buena relación con el Ogro Fabián (juega en Sport Boys). El ex Guabirá (Bolivia), Boca Unidos(allí se hizo amigo del Indio Ortíz, Leo Torrico y José Martínez Gullotta), Santamaría de Tandil, Ferro y Atlético Tucumán , entre otros clubes, fue segundo con Oriente en el campeonato de primera división y marcó goles (uno se lo hizo a The Strongest).

El futbolista, que nació en el hospital Español y se crió en San José (actuó en Atlético Argentino) deshoja la margarita para saber adónde jugará. Hoy se definiría el pase y su destino podría ser Colombia.

-¿Cómo fue la temporada?
-Fue muy positiva, peleamos el campeonato hasta el final, pudimos haber salido campeones, pero Bolívar ganó el título y nos sacó un par de puntos. Estamos viendo el tema de mi continuidad, con mi familia: no sabemos si nos vamos a Colombia o si nos quedamos en Argentina.

-¿Por qué no seguirás ahí? No jugaste en los últimos partidos...
-Sí, por eso mismo en los últimos partidos no jugué, es un técnico que no pone jugadores de mis características y se me hizo muy difícil. No quería tener ningún encontronazo con el DT (Eduardo Villegas), que sé que es buena persona. Entiendo que tengo que buscar otro rumbo, porque necesito jugar.

-¿Es difícil meterse en el fútbol boliviano por ser de otro país?
-Sí, están los técnicos nacionalistas que tienen una mirada un poco complicada con los extranjeros. Sé que Oriente jugará copas internacionales y hubiera sido lindo estar, pero Santa Fe de Colombia también las juega y eso me deja tranquilo.

-¿Comías asados en Bolivia?
-Hacía asados. Tenía la presión de hacerlos, en el equipo tenía a un compañero de Estados Unidos, a uno de Brasil y a uno de Colombia. Una vez se lo dejamos al de EEUU y nos trajo un bife a la parrilla, yo lo quería matar (se ríe).

“De chico ya era imparable”
Matías Acosta, amigo de García, contó una anécdota. “Cuando íbamos al colegio secundario, él estudiaba en Compañía de María y yo en el Nacional. Nos tocó jugar en contra y la verdad que de chico ya era imparable. Íbamos perdiendo 6 a 0. Era baile. Le pedí a mi viejo (Ángel), que era el DT que me dejara entrar y lo frené. Me sacaron la roja” (se ríe).

Dejanos tu comentario

¿Te lo perdiste? Encontrá todo lo que pasó en América