miércoles 07 de enero de 2015
policiales

En 10 días, asaltantes y ladrones se alzaron con $1.355.000

Los hechos delictivos ocurrieron entre el 28 de diciembre y el martes, en Mendoza. El más cuantioso fue el asalto a la empresa Buttini de la terminal, de donde se llevaron $370 mil.

C. Gibilaro y A. Cubells
uno_mendoza@diariouno.net.ar

Un solo delincuente armado perpetró ayer uno de los asaltos más grandes de los últimos tiempos en la provincia: atacó a una comisionista de la empresa de transporte Buttini e Hijos en la terminal de ómnibus, a quien le sustrajo $370.000 y huyó con el descomunal botín.

Desde el 28 de diciembre hasta este martes –o sea, tan sólo en 10 días– en la provincia hubo robos y asaltos cuyos botines superan holgadamente el millón de pesos: $1.355.000.

El ataque a Buttini, según denunció ayer María Sara Salmasso Ranaldi (57) en la Oficina Fiscal 8 de San José, ocurrió a las 6.40 cuando la mujer concurrió al local 10, ubicado frente a la plataforma 55 de la terminal.

Allí ingresó un hombre armado que la encañonó exigiéndole que le entregara todo el dinero que había en el lugar. Tomada por sorpresa, le entregó lo recaudado hasta el 26 de diciembre.

A partir de esta fecha, ella pidió licencia por enfermedad y ayer de acuerdo con lo explicado en la denuncia, decidió ir a la oficina antes de que caducara el permiso por enfermedad porque sabía que allí estaba la importante suma, y quería retirarla y entregarla a la empresa. De esta cantidad producto de la  venta de boletos, la mujer iba a cobrar un porcentaje porque trabaja a comisión.

Hasta aquí su versión de los hechos. Pero los investigadores entienden que este asalto hace agua por todos lados y abrieron un abanico de hipótesis que no fueron develadas para no entorpecer la pesquisa. Lo único que trascendió es que el fiscal de la causa, Juan Ticheli, ordenó el secuestro del celular de la mujer para detectar el ingreso y la salida de llamadas, los y mensajes que pudieran estar vinculados con el hecho.

También uno de los problemas que tienen para esclarecer este hecho es que en la terminal no hay cámaras que registren los movimientos minuto a minuto y esto debe haber estado en conocimiento del asaltante.

Fin de año jugoso para ladrones
Entre el 28 y el 29 de diciembre en distintos ataques, delincuentes lograron acumular más de medio millón de pesos. Uno de los golpes importantes fue en Maipú a la empresa de Logística Codylsa ubicada en el carril Rodríguez Peña 2858. Allí una banda de asaltantes entró cerca de las 3.30 del 29 y encontró dos cajas fuertes en una de las cuales había $100.000 con la que huyeron.

Un día antes, un significativo robo de $85.000 sufrió el dueño del boliche Juana Multiespacio, de San Rafael, cuando desconocidos violentaron por la mañana la caja fuerte.

También el domingo por la tarde en San Rafael, una mujer que se ausentó 9 horas de su casa, al regresar se encontró con le faltaban $80.000 en prendas de vestir que vendía. Esa misma noche una familia chilena fue asaltada por un motochorro y un cómplice cuando llegaban de visita a la casa de unos parientes en Guaymallén. Aseguraron que entre las pertenencias que les robaron había U$S20.000 y $5.000. En total, los malvivientes se hicieron de 279.000 pesos. Otro grupo familiar porteño alojado en las cabañas de la Posta del Cholo en Valle Grande, San Rafael, fue víctima de los amigos de lo ajeno, que le robaron $3.000. Para finalizar el año, el lunes 29, una familia de comerciantes de Guaymallén fue asaltada en su casa. Le llevaron $55.000.

Año Nuevo, robos nuevos
Delincuentes no tuvieron piedad con una anciana de 82 años en General Alvear y le robaron $40.000 el 1 de enero. Un día después, un grupo de malvivientes en San Rafael aprovechó una salida familiar y violentó las rejas de  la propiedad. Se hicieron de $23.000. El sábado, antes del secuestro extorsivo a la propietaria del hotel Flamingo en la madrugada, los delincuentes lograron llevarse $40.000 del alojamiento. Por la noche un hombre de 87  años fue encerrado en el baño de su casa de Godoy Cruz y le sacaron $15.000.

Durante el fin de semana, un suculento robo le reportó a los ladrones $170.000. Se produjo en un estudio contable en el edificio Bauzá Ribot, de calle Rivadavia, de Ciudad.

El lunes en la madrugada tres ladrones se llevaron de la empresa Juan Messina, de Maipú, un camión cargado con diez cubiertas, valuadas en unos $100.000. Por último, dos hombres entraron a una casa de Palmira y robaron $10 mil.

Sangriento asalto en Guaymallén
Un matrimonio de comerciantes de San José sufrió el lunes 29 una de las peores pesadillas al ser asaltados en su vivienda por cuatro sujetos –tres de ellos encapuchados y todos estaban armados–, quienes tras herir al  dueño de casa a culatazos, les robaron $50.000, otros 5.000 en cheques y todos los electrodomésticos. Luego escaparon en un auto Chevrolet Agile de la hija del propietario.

Ocurrió a las 23.30. Alicia Palma estaba viendo televisión en el living de su casa de la calle O’Brian 500. De repente, vio pasar algo parecido a una sombra y en ese momento, sintió que una mano le tapaba con fuerza la boca y le apuntaron con un arma en la cabeza. El delincuente con la cara tapada le dijo: “esto es un asalto”. Ella simuló un desmayo para poder zafar porque no podía respirar y entonces él la dejó, pero la mantuvo sujeta con los  brazos en la espalda. La mujer estaba aterrorizada porque en otra habitación estaba durmiendo su esposo Alfredo Sandez (56) y en otra, su hija de 26 años y una sobrina de 18.

Sin embargo, ya era demasiado tarde: uno de los delincuentes despertó al esposo apuntándolo con una pistola en la cabeza diciéndole: “Levantate que esto es un asalto” y lo llevó a la misma habitación donde estaba  reducida su esposa. Los ladrones siguieron prácticamente “barriendo” la casa y fue así como llegaron a donde estaban las dos jóvenes a quienes apuntaron. Para tranquilizarlas, le dijeron: “Somos profesionales y laburamos para nuestros hijos”. Dicho esto y como la hija de la pareja lloraba aterrorizada, uno de ellos intentó darle un culatazo en el rostro, pero el padre logró interponer su brazo. A él le pegaron un culatazo en la cara y sangraba. Una  vez que desvalijaron la casa y cargaron todo en el auto de la joven, les recomendaron: “No salgan de acá porque los matamos”, tras lo cual escaparon.

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