martes 06 de enero de 2015
espectaculos

El gran salto de Julieta Navarro

La Virreina de la Vendimia 2008 y figura de la pantalla chica local vive un nuevo presente profesional en Buenos Aires. Firmó contrato con América 24 y conducirá el Noticiero Central

Por Selva Florencia Manzur
manzur.florencia@diariouno.net.ar

“Todo pasa por algo. Esta experiencia me ha enseñado eso”, asegura desde Buenos Aires Julieta Navarro, quien hace un año –momento en que abandonó la televisión de Mendoza– jamás imaginó cómo cambiaría su vida en menos de 12 meses.

Por estos días, quien fuera Virreina Nacional de la Vendimia en 2008, se está preparando a todo motor para debutar, en los primeros días de febrero, al frente del Noticiero Central de la señal porteña América 24.

Su pase llegó hace algunas semanas, cuando participó en un casting y fue seleccionada para ser el nuevo rostro de ese canal.

Mientras tanto, la morocha está compartiendo pantalla con el periodista Antonio Laje y el equipo que presenta las noticias en las mañanas de esa señal. La idea es que se vaya adaptando al ritmo de las “noticias en vivo” y a cómo se manejan los tiempos en Buenos Aires.

“Estoy a cargo de las redes sociales y hago una columna de tecnología. Estoy aprendiendo muchísimo y me siento feliz de compartir trabajo con profesionales a los que admiro, como Antonio Laje, Facundo Pastor y Toti Pasman”, explicó a Diario UNO la periodista de 29 años.

Hay que recordar que durante su tiempo en la televisión local, Navarro condujo programas de cine y magazines, pero nunca estuvo al frente de un noticiero.

La morocha se mudó a Buenos Aires junto con su marido, Lucas Jerez, quien también es periodista y se desempeña en al área de comunicación de la Casa de Mendoza.

En diálogo con Diario UNO, Navarro se refirió a los desafíos que la esperan en esta nueva etapa profesional, cómo ha sido adaptarse a vivir lejos de sus afectos y los sueños que aspira a concretar en este año.

–¿Cómo decidís irte a Buenos Aires? ¿Fue algo que venías pensando desde hace tiempo?
–Mientras estaba trabajando en Cada Día no me lo había planteado porque estaba conforme con mi trabajo y hacía algo que me llenaba plenamente. Claro que cuando me desvincularon, opté por terminar mi carrera universitaria, algo que venía postergando. Recién cuando me recibí empecé a pensar en el futuro y a evaluar propuestas, pero no me llegaban ofertas de trabajo que me gustaran o que sintiera que me iban a ayudar a crecer. El trabajo en los medios es muy acotado y somos pocos los que podemos tener un espacio en la tele. Sinceramente, no veía un lugar para mí en la televisión mendocina.
Fue así que empecé a pensar en Buenos Aires, lo charlamos mucho con Lucas y me di cuenta de que era una posibilidad real la de instalarme acá.

–¿Cómo surgió la posibilidad de entrar a América 24?
–Le pedí consejo a gente amiga que vive acá y todos me dijeron que armara un buen currículum con mi trabajo previo en televisión, esperara a que terminara el Mundial de Fútbol y recién ahí fuera a  presentarme a distintos medios. Les hice caso y cuando viajé tuve entrevistas en algunos canales y conocí a gente muy interesante. Me quedé unos días sola acá en Buenos Aires como para ver si me sentía cómoda en una ciudad que tiene un ritmo muy diferente al de Mendoza. Me encantó y eso me ayudó a decidirme. Fue así que con Lucas decidimos que íbamos a probar suerte. Una vez que nos instalamos, fui a América y me pidieron que volviera en unos días para una prueba de cámara. Cuando fui, resulta que era un casting para un noticiero, algo que jamás había hecho en mi vida. ¡Me quería morir!

–¿Y qué hiciste?
–¡Improvisé! Pensé en los programas que más veo y traté de imitar ese formato. Traté de hacerlo lo mejor posible. Cuando terminé, la productora me dijo que se notaba que no tenía experiencia en ese formato, pero que igual le había gustado mi estilo. Había otras chicas que se habían presentado y que sí tenían experiencia en noticieros, por lo que supuse que no había chance de que me eligieran a mí. Finalmente, una semana después, me llamaron para que fuera al canal y así como así me contaron que estaba contratada. ¡No lo podía creer!

–¿Cómo ha sido el proceso de adaptación? Porque los tiempos de la tele en Buenos Aires son más vertiginosos que los de acá.
–Es un aprendizaje enorme. Antonio(Laje) ha sido un apoyo enorme porque además de ser el gerente de noticias del canal, él es un referente del periodismo en Argentina y poder compartir las mañanas con él me parece increíble. Fue el primero en felicitarme cuando me contrataron y todo el tiempo está consultándome y teniendo en cuenta mi opinión para el noticiero que vamos a hacer. Por ahora, todas las noches voy al canal y veo cómo producen y hacen en vivo el noticiero, ya que voy a remplazar a Soledad Larghi cuando se vaya de vacaciones. Ella va a seguir haciendo Buenos Días América y Zapping, pero en el noticiero central voy a quedar yo. Es muy diferente el ritmo, sobre todo porque acá trabajan con el rating minuto a minuto. Cuando les cuento que en Mendoza recibimos el rating dos semanas después de la emisión no lo pueden creer (risas).

–¿Qué es lo más difícil de encarar esta nueva etapa?
–En este momento, prepararme y estar lista es lo único que me importa. No me puedo desenchufar porque estoy todo el tiempo viendo noticias, leyendo diarios, preparando lo que voy a hacer al día siguiente. Quiero estar a la altura. Es una apuesta muy grande la que hace el canal conmigo y no quiero fallar. Estar un año lejos de la tele, desde que me fui de Cada día, me ayudó a renovarme y cargar energía. Dudé mucho sobre este cambio porque no estaba segura de poder estar lejos de mi familia y mis amigos, pero siento que todo se da por algo. Los otros días, justamente, hablábamos por teléfono con Coco Gras y llegamos a la conclusión de que todo se dio como debía darse. Es reconfortante saber que si uno sueña con algo y le pone ganas, se puede dar. Siento que con Lucas tomamos la decisión correcta.

–¿Vas a estar en algún otro programa además del noticiero?
–La idea es que me incorpore a otro de los programas, sí. Pero aún no está definido. Puede ser que sea en la tarde, junto con Paulo Vilouta, o en otro programa. Eso es algo que está viendo. Lo mismo pasa con el noticiero, puede que comparta unos días la conducción con Soledad o que directamente empiece sola el 1 de febrero. Todo está en etapa de armado y estoy en la cocina de todo.

–Mientras estuviste lejos de la tele, hiciste radio. ¿Es algo en lo que te gustaría volver a incursionar?
–¡Sí! Una vez que me haya asentado en el noticiero es algo que me encantaría hacer. En Mendoza pude hacer radio con un estilo más desestructurado y fue una suerte porque no en todos los medios se puede hacer algo así. Acá, ese es un estilo de radio que se da más y que me gusta. Suelo escuchar a gente como la Negra Vernacci o a Jey Mammon y me encantaría poder hacer algo así.

–¿Incertidumbre por el futuro?
–No tanto como antes. Es una manera de vivir que elegí hace tiempo. Me podría haber quedado con lo seguro y preferí tirarme a la pileta. Gracias a Dios tengo en Lucas a un gran compañero, tomamos esta decisión juntos y me apoya constantemente. La vida te muestra que aunque a veces las cosas no se den como uno quiere, siempre se presentan otras oportunidades.

Dejanos tu comentario

¿Te lo perdiste? Encontrá todo lo que pasó en América