viernes 02 de enero de 2015
ovacion

El Cato encara un viaje largo y dificultoso

 Roberto Gajdosech vuelve al Dakar. Correrá en motos, con la particularidad de que lo hará sin asistencia

 Odisea: viaje largo lleno de aventuras y dificultades. En condiciones mucho menos favorables que hace tres años, Roberto Gajdosech, un amante acérrimo que tiene el Dakar, está a punto de comenzar justamente una. El camino será muy difícil, pero en caso de desandarlo completamente la alegría y la satisfacción serán mucho más grandes.

Obviamente, el Cato lo hará en motos, pero a la ya conocida complejidad le agregará unas cuantas más, ya que lo hará en la disciplina malle, en la cual las motos no reciben asistencia de ningún tipo.

“Será muy dura la carrera. Es como si fueran todas etapas maratón, ya que no tengo asistencia y me tengo que acondicionar yo la moto al final de las mismas. Es una nueva experiencia y con costos menores”, puntualizó el sanrafaelino, padre de dos hijos.

La alternativa “malle motos” (o lo que es lo mismo, motociclista sin asistencia) se mantiene vigente de una edición a otra. Estos pilotos que gustan de competir como hace muchos años, siguiendo el espíritu original del Dakar, son mecánicos y pilotos al mismo tiempo.

“Obviamente significa una erogación de dinero mucho menor. Mis bolsos, como los de otros pilotos que corren en mi misma situación, son trasladados de vivac a vivac por un camión de la organización. Cuando llegás te lo entregan y ahí arreglate porque es tiempo de dejar la moto en condiciones para el día próximo, alimentarse y tratar de descansar lo máximo posible para estar en condiciones al día próximo”, relata este valiente mendocino.

Y obviamente, teniendo en cuenta las condiciones en las que correrá, el Cato no tiene ningún otro objetivo más que dar la vuelta: “Mi única aspiración es llegar. Hay que tener en cuenta que en el Dakar a la moto siempre hay que cambiarle el aceite, los filtros de aire todos los días, las cubiertas y preparar el road book. Pero con el apoyo de mi familia quiero llegar”.

“En la edición 2012 me fue muy bien, pero me saqué el hombro en la penúltima etapa. Terminé con el hombro descuadrado, tomando calmantes antes de llegar a Lima. La experiencia me causó mucho estrés, pero el puesto final fue una gran recompensa”, afirmó, para agregar: “Por razones económicas no corrí en 2013 y 2014. Yo armo la moto en mi taller, no la confío a ningún preparador. Estoy todo el año tanto en mi actividad comercial como en la deportiva viendo cosas de la moto”.

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