miércoles 19 de julio de 2017
#BDA

Revelan mensajes sexuales de ex jugador de River y Boca con su ahijada de 11 años

Se trata de Jonathan Fabbro, quien está en pareja con la modelo Larissa Riquelme y fue integrante del seleccionado paraguayo. Está acusado de abuso sexual con acceso carnal agravado por vínculo.

Probablemente ningún hombre le hable así a su ahijada, mucho menos si tiene apenas once años de edad. El futbolista Jonathan Fabbro, ex River Plate y Boca Juniors, conversó con la suya via Whatsapp a comienzos de abril de este año mientras estaba en México, en los últimos días de su contrato con los Jaguares de Chiapas. "Mandá fotos" le dijo Fabbro a la niña. "No da", le respondió ella: "Pedile esas cosas a tu novia", le reprochó, en referencia a su pareja, la modelo Larissa Riquelme. "A mi novio tampoco le mando fotos así", dijo luego.

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"Perdón, pero me parece que no da", le contestó ella. Luego, Fabbro se puso un poco insistente. Comenzó con emoticones, caras tristes, de llanto, caras de ansiedad. "¿Tenés jeans? A verlooo", dijo el jugador, antojadizo. "No, pollera", respondió ella. Finalmente, la niña le envió dos fotos a su padrino futbolista, ninguna en una pose sensual, ninguna imagen provocativa.

El hermano mayor de la joven, de 17 años, se alarmó al ver de lejos la pantalla del teléfono. Sospechó que la joven chateaba con un noviecito, un compañero de escuela. Al ver el teléfono se alarmó profundamente: era Fabbro, que es padre de un chico. El hermano comenzó a preguntar; la historia del presunto abuso surgió ahí por primera vez.

Su madre lo supo luego al llegar a casa. Frente a ella, la niña comenzó a hablar, ante el horror de su familia. No era reciente, no era algo de ayer, no habría sido apenas un chat, sino cinco años de supuestos ataques sexuales denigrantes a manos del futbolista, según lo que oyeron su madre, su hermano y luego una psicóloga, que comenzaron cuando la niña tenía seis años, cinco años de toqueteos, de eyaculaciones en la boca y sexo oral, de episodios en el auto de Fabbro, en la casa de su abuela.

Su madre acudió a la Comisaría 52° de la Policía de la Ciudad en Villa Lugano para denunciar a Fabbro, una denuncia que se convirtió en una causa penal en el Juzgado N°32 a cargo del doctor Santiago Quian Zavalía. La calificación: abuso sexual con acceso carnal agravado por vínculo. La pena máxima: 20 años de cárcel. Los chats entre su hija y Fabbro fueron incorporados al expediente. Hoy, ilustran esta nota.

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