domingo 20 de marzo de 2016
Visita Histórica

Conocé "La bestia", el auto de seguridad que tendrá Obama en Argentina

La limusina que se viste de lujo es en esencia un camión de combate. Más de 800 personas integran la comitiva del Presidente de Estados Unidos. Las puertas tienen más 20 centímetros de espesor y pesan tanto como las de un avión 757 Boeing.

El presidente de Estados Unidos visitará Argentina. Barack Obama llegará al país el 22 y se irá el 24 de marzo. Estará en Buenos Aires y en Bariloche. Superará la presencia en Mar del Plata de 36 horas de George W. Bush en 2005 para defender su proyecto de libre comercio para América (ALCA).

Lo acompañará un comitiva de más de 800 personas, entre personal de seguridad, cuerpo diplomático, congresistas, empresarios y otros funcionarios de alto rango. Más dos "bestias": dos limusinas que además de transportar deberán proteger la integridad del presidente.

Cadillac One y Cadillac Two, así fueron bautizadas oficialmente los dos servicios de movilidad que respaldarán la agenda de Obama en Argentina. Pero el Servicio Secreto las denomina popularmente como "The Beasts" por sus evidentes características poco ordinarias.

La limusina que se viste de lujo es en esencia un camión de combate. Se anticipará al arribo del presidente. Llegarán en los próximos días en su avión privado, un C-17 Globemaster de transporte. Las dos "Bestias" viajarán junto a un Chevrolet Suburban, apodado Roadrunner, que representa una oficina móvil de comunicaciones de laminación diferencial conectada a un satélite militar.

Durante su extensa y resumida agenda contará con la complicidad de ambos limusinas, ambas "Bestias" que lo llevarán de un evento a otro garantizando total confianza. Sus prestaciones manifiestan un nivel supremo de confort y seguridad. Estos Cadillacs DTS reversionados miden 5,5 metros de largo y pesan 6.800 kilogramos: no son vehículos de producción estándar. Dispone de una capacidad para siete pasajeros, dos conductores y cuatro acompañantes además del Presidente. Verdaderamente son fabricaciones a cargo de General Motors en Detroit. Algunas piezas producidas en serie mantienen su aspecto "Cadillac" y potencian la vinculación con las tradicionales limusinas. Pero su cuerpo, su robustez convergen mejor con las plataformas del Chevrolet Kodiak o del GMC Topkick. Estructuras compuestas por una combinación de materiales duros y suaves que además de absorber el disparo, disipan la energía del proyectil. De esta manera, prohíbe su penetración con una membrana exterior de máxima protección. Comúnmente se utilizan para blindar los vehículos materiales como acero de doble dureza, aluminio, titanio y cerámica.

Caraturarlo de vehículo blindado sería un eufemismo. No debe existir en el mundo un vehículo civil con ventanas superior a las prestaciones que entrega este blindado. Las puertas tienen más 20 centímetros de espesor y pesan tanto como las de un avión 757 Boeing. Como valor de seguridad adicional incluye acero entre las costuras para protegerse de las balas que puedan filtrarse por las hendijas del auto. Las ventanas tienen más de 15 centímetros de espesor, son a prueba de bombas y capaces de tolerar balas perforantes por sus múltiples capas resistentes. La única ventanilla que puede abrirse es la del conductor: sólo permite un espacio de seis centímetros para entablar comunicación con agentes en el exterior del vehículo. En la base de la limusina se instaló una placa de acero de más de 12 centímetros reforzados para neutralizar la potencia de un artefacto explosivo que se coloque debajo del auto. Hasta el depósito de combustible es blindado. Como segunda línea de defensa, en caso de impacto una espuma especial encubre el diésel para aislarlo y evitar su explosión.

Fuente: Infobae

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