jueves 28 de enero de 2016
Con altura

Se quejó de los precios de un bar y el gerente le contestó de una forma muy particular

La discusión se dio en el sitio Tripadvisor, donde la mujer criticó duramente el servicio y lo que le cobraron por pedir una taza de té con limón. El encargado justificó el precio y detalló los costos.

Una mujer se quejó en un foro por los precios en un café de York, Inglaterra. La respuesta del gerente estuvo lejos de ser una disculpa.

Hannah C. comentó en el sitio TripAdvisor sobre su experiencia en el Bistro Café Bennett. "Este lugar es absolutamente espantoso. Fui a tomar el té una tarde con amigos, y tenía un presupuesto ajustado. Ordené agua caliente con una rodaja de limón que, en primer lugar, no llegó a tiempo junto con las tortas y bebidas de mis amigos", escribió la mujer. "Luego me cobraron 2 libras [aproximadamente 40 pesos] por el agua caliente y la rodaja de limón. Cuando pregunté por qué me cobraban tanto por un poco de agua el mozo me respondió de manera grosera: 'Bueno, ¿no sabe cuánto cuesta un limón?'. Sí, definitivamente no cuesta 2 libras", se quejó la mujer.

"Luego me informó de manera incorrecta que el precio de un 'té para uno', que es por lo que me cobraron, es el mismo que el de un limón. Para demostrar lo ridículo que es esto, mi amiga ordenó una porción de torta de chocolate y pagó 1.90 libras", detalló Hannah C.

"Es un lugar espantoso, que definitivamente no recomiendo, y el mesero tan grosero que me atendió debería ser despedido. No volveré y les diré a mis amigos y familia que no vayan", insistió la mujer.


La respuesta del gerente en el foro no se hizo esperar.

"Lamento que usted se haya sentido estafada y trataré de explicarle por qué no lo fue", respondió. "Usted entró al café y el camarero le mostró su asiento, le dio un menú, esperó un momento y luego tomó su pedido. Él ingresó el pedido en la caja, buscó una taza, un plato y una cuchara y los llevó a la cocina. Allí seleccionó un cuchillo, una tabla de cortar y tomó un limón del refrigerador, cortó un trozo y se lo puso en la taza. Luego regresó al comedor, agregó el agua caliente necesaria y llevó la taza a su mesa", detalló el manager del café.

"Cuando usted se iba, imprimió su cuenta, se la llevó, procesó su pago con tarjeta de crédito y le cobró en la caja. Después de que usted se fue, levantó su taza, plato y cuchara; los llevó a la cocina, los lavó y los secó, junto con la tabla de cortar y el cuchillo, y guardó el limón. De regreso al comedor, volvió a apilar la taza, plato y cuchara, limpió su mesa y volvió a colocar el menú a la espera del próximo cliente. Eso es al menos entre 2 y 3 minutos de trabajo para el camarero", describió.

"El costo de los gastos generales de la empresa, es decir, el alquiler, las tasas de negocio, los costos de electricidad, gastos bancarios, etc, es de 27,50 libras [aproximadamente 530 pesos] por hora. Yo le pago a mis colegas un salario digno y decente, y teniendo en cuenta el pago de vacaciones, el seguro nacional y el tiempo no productivo antes de la apertura y después del cierre, el camarero que le sirvió me cuesta 12,5 libras [aproximadamente 240 pesos] la hora", indicó el dueño del café.

"Por lo tanto, en conjunto, el costo es de 40 libras [aproximadamente 780 pesos] la hora o 0,67 el minuto [aproximadamente 13 pesos], lo que significa que el costo de proporcionarle a usted de 2 a 3 minutos un servicio es de entre 1,34 y 2 libras [entre 26 y 40 pesos]. Además, el gobierno añade el 20% de IVA en el costo de esa taza de infusión de frutas, lo que eleva su precio a entre 1,60 y 2,40 libras [31 y 47 pesos], independientemente de si se le pone una bolsita de té que cuesta medio penique, o una rodaja de limón que cuesta cinco peniques", siguió detallando.

Y añadió: "Tengo que pagar a mis proveedores, de otro modo las instalaciones no estarían a disposición de otras personas para que los utilizaran en el futuro. Admito que esto hace que el precio de una taza de té en un café del centro de la ciudad sea caro, comparado con el que usted se hace en casa; pero por desgracia esa es la cruel realidad de la vida. Son en realidad las instalaciones las que cuestan dinero, mucho más que los ingredientes".

Y finalmente, concluyó: "Quizás la mala educación que usted percibió en mí fue provocada por la falta de respeto que yo percibí en usted por su presunción de que podía utilizar nuestras instalaciones y ser atendida de manera gratuita".
 
La queja de la mujer ya no se puede ver en el sitio.

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