martes 01 de diciembre de 2015
Ganadora

Paola, una rosarina "al natural", se convirtió en la nueva Miss Trans Argentina

Vive en barrio San Francisquito y tiene 33 años. Ganó el concurso en Buenos Aires después de conquistar al jurado con atractivos "más allá de lo artificial".

Rosario tiene una nueva reina de belleza a nivel nacional. Se llama Paola Medina y es una sensual morocha que el fin de semana pasado ganó el certamen "Miss Trans Argentina 2015", luego de conquistar al jurado por su "belleza natural".
 

Paola tiene 33 años, es modelo, vedette, bailarina y actriz, un camino artístico que comenzó a forjar cuando apenas tenía 18 años. Empezó trabajando como camarera en bar Golden, de San Martín y Seguí, hasta que un día se subió al escenario y su vida cambió para siempre. Su carisma y encanto fue lo que la catapultó hacia nuevos horizontes.
 

"Pao" tiene pelo castaño, mide 1,75 metro, tiene ojos color café y un cuerpo torneado, cuyas medidas 90-63-95 así lo confirman. Sin embargo, confiesa que lo que más conquistó al jurado el sábado pasado, en el concurso realizado en el bar Oreja Negra de Buenos Aires, fue su belleza "natural por sobre lo artificial", aunque su amigos aseguran que la humildad es una de sus virtudes.
 

Vive en el barrio San Francisquito, en la zona sudoeste de la ciudad, pero entre 2007 y 2013 vivió en Buenos Aires, donde estudió comedias musicales en la escuela de la actriz Reina Reech. Su intención, su sueño, era capacitarse para profesionalizar su carrera artística.
 

Nunca olvidó sus orígenes, por eso, en el diálogo que mantuvo con La Capital, no dudó en dedicarle el premio a sus padres. "Son lo que siempre me apoyaron", confesó orgullosa.
 

Siempre le gustaron los espectáculos de revista, el pole dance y strip dance. Y lo hizo siempre que se le presentó la oportunidad. De hecho, hasta hace poco trabajó en la revista "Te reís o reventás con la revista", en el bar Olimpo, de Corrientes y Mendoza.
 

Paola se mostró muy feliz por el reconocimiento que obtuvo en Buenos Aires y no es para menos, es la primera vez que gana un premio de estas características. "Había ido dos veces a Córdoba, y fui distinguida como primera princesa, nunca como reina", contó.
 

La belleza y el escenario no es todo lo que pasa por la cabeza de Pao. Ella asegura que quiere aprovechar este premio para "representar a la comunidad trans, realizar charlas en escuelas para concientizar sobre el bullying y la discriminación que sufren las chicas".

Fuente: La Capital

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