miércoles 29 de julio de 2015
Actividades para los abuelos

AMIA y la promoción de una "vejez activa"

A través de su centro de adultos mayores, la Asociación Mutual Israelita Argentina recibe cada día a más de 500 adultos mayores y les ofrece una amplia oferta de talleres.

A medida que la esperanza de vida se incrementa en todo el mundo, se incrementan también los desafíos vinculados a la atención de la vejez. Una población más longeva exige naturalmente nuevas estrategias de intervención que contemplen esta realidad.

En este contexto, la idea de la vejez como una etapa pasiva ha quedado obsoleta y en su lugar se abre paso el concepto de “vejez activa”, un nuevo enfoque que considera al adulto mayor como un sujeto activo cuyos derechos de participación, autonomía e inclusión social es preciso garantizar.

En línea con este nuevo paradigma, el centro integral de adultos mayores de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) trabaja desde hace 20 años promoviendo una vejez activa en nuestro país a través de distintas actividades terapéuticas, culturales, sociales y recreativas.

En su sede de la ciudad de Buenos Aires, la institución recibe cada día a más de 500 adultos mayores y les ofrece una amplia oferta de talleres como yoga, teatro, gimnasia, danza, computación y jardinería, entre otros.

El psicólogo Gonzalo Abramovich, director del centro, destaca la importancia de alentar un envejecimiento activo y sostiene que los programas buscan retrasar lo más posible la institucionalización de los mayores.

“Un modo de lograrlo –apunta Abramovich– es trabajar preventivamente fomentando la salud y el bienestar en la vejez. Otra forma es formando recursos humanos especializados que puedan prestar cuidados profesionales con idoneidad”.

Para esto último, la mutual cuenta con un programa especial de capacitación para cuidadores gerontológicos, cuyos egresados integran luego un registro. “Los familiares que necesitan cuidadores acuden a este programa para ser asesorados y para que se los conecte con personal capacitado”, detalla Dora Vorobechik, a cargo del curso.

Por día, se reciben más de 20 llamados de familias que necesitan cuidadores para sus abuelos. El servicio de derivación es gratuito y abierto a toda la comunidad.

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